Es importantísimo ocuparse de la animación de la Liturgia, ya que no es un adorno para "que quede linda la misa" o relleno de espacios vacíos.
Es necesario formarse para tal ministerio, no es para improvisar.
Dios nos dio talentos para ponerlos al servicio de los demás, ¿estás dispuesto/a a hacerlos multiplicarse en alabanzas a Dios?
Acordate: es un servicio a Dios y los hermanos en comunión con los sacerdotes de tu parroquia y el obispo diocesano -liturgo por excelencia-;
las canciones tienen que acompañar la acción pastoral y deben ser acordes al tiempo litúrgico correspondiente.